Un documental que pone rostro y esperanza a una realidad silenciada.
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España acogió el jueves 25 de junio el estreno de 9;8 m/s². La velocidad del suicidio, un documental producido por la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) junto a Questión de Imagen Producciones, dirigido por José Cabanach y Chus Arcas. Desde Neuro Visibles y RadioDiversidad.com asistimos para acompañar y dar voz a un encuentro que combinó la proyección del documental con un debate posterior entre psiquiatras, familiares y el propio protagonista.
El documental recorre la historia personal del actor y presentador Javi Martín, conocido por su
paso por Caiga quien caiga, quien en 2011 fue diagnosticado de trastorno bipolar y, cuatro
años después, intentó quitarse la vida. A través de su testimonio y el de familiares de víctimas
de suicidio, la película aborda el estigma, el silencio y las preguntas que deja detrás cada
pérdida, un fenómeno que, según los datos de la SEPSM, afecta directamente a más de 135
personas del entorno de cada persona fallecida.
Tras la proyección, Javi Martín compartió con el público una de las cosas que le ayudaron a
frenar el impulso fatal: El amor.
¿Cómo le voy a hacer esto a la gente que quiero?, fue uno de los pensamientos que reconoció haber tenido en su momento más oscuro. Hoy, su mensaje es otro: que se puede salir. Yo
tenía la certeza de que no iba a salir de ahí. Se puede, se puede salir, subrayando la
importancia de la red de apoyo y, cuando es necesario, del tratamiento. Si hay que tomar
medicación, se sale y se sale reforzado.
En la entrevista que tuvimos con Javi Martín, reconoció llegar al estreno sin haber visto aún el
documental terminado. Estoy muy emocionado, no sé qué voy a ver, creo que voy a ponerme
a llorar en cuanto empiece. También nos comentó que el documental será proyectado en salas
de cine y, aunque no ha confirmado cuál es, también en una plataforma de películas y series.
La directora médica del documental, la Dra. Marina Díaz Marsá (presidenta de la SEPSM),
insistió en que el suicidio no es una decisión libre, sino la consecuencia de un sufrimiento
insoportable casi siempre ligado a un trastorno mental. Durante el debate fue clara: Hay que meterse en la piel de quien quiere suicidarse: no es una conducta libre, es el sufrimiento el que lo lleva ahí. También pidió no olvidar a quienes quedan después de una pérdida: familiares,
amigos, profesionales, y reconoció el desgaste de los propios psiquiatras ;Somos humanos y sufrimos. Cuando un paciente se suicida, la pregunta que queda es: ¿Podría haber hecho más?
Entrevistamos también a Mercedes Navío, Responsable de la Oficina de Salud Mental y
Adicciones quien mencionó: “Yo creo que en los últimos años hemos recorrido un camino
importante, antes esto era impensable, no podíamos hablar de ello y hoy es una prioridad para
el conjunto de las administraciones y todas las sociedades involucradas.” También señaló que
el reto pendiente es llegar a quienes todavía no han recibido el mensaje de que el suicidio es
prevenible, dejando un mensaje de esperanza.
La Dra. Pilar Saíz, catedrática de la Universidad de Oviedo, recordó que el 90% de los intentos
de suicidio están precedidos por un trastorno mental detectable, y defendió la importancia del
vínculo terapéutico como factor protector tanto para el paciente como para su familia. Por su
parte, Manuel Martín Carrasco, presidente de la FEPSM, subrayó que el suicidio está
condicionado por su entorno y que la conciencia de vida y muerte es un hecho intrínsecamente humano. Begoña, familiar de una víctima de suicidio, aportó la mirada que con frecuencia falta en estos
debates: la de quienes se quedan. Su mensaje fue directo: hablarlo, no ocultarlo, y confiar en
los profesionales. Coincidió en que la sociedad está cambiando, cada vez se vive con más naturalidad, aunque queda camino por recorrer”
No ha sido un evento de cifras. Ha sido un evento profundamente humano.
Nos quedamos con varias frases que se dijeron en el debate posterior:
La Dra. Marina Díaz Marsá (Presidenta SEPSM): Hay que meterse en la piel de quien
quiere suicidarse. No es una conducta libre, es el sufrimiento el que lo lleva ahí.
Mercedes Navío (Responsable Oficina de Salud Mental y Adicciones)Hace 25 años era
impensable estar hablando de esto en público. Hoy es una prioridad. Somos corresponsables y
podemos marcar la diferencia.
Javi Martín, protagonista del documental: Yo tenía la certeza de que no iba a salir de ahí
Se puede, se puede salir."
El silencio es el mejor aliado del estigma, y el estigma es uno de los mayores obstáculos para
pedir ayuda a tiempo. Hablarlo y tocarlo con naturalidad y sinceridad es un factor que puede
marcar la diferencia.Si conoces a alguien que esté pasando por un momento difícil: escucha, no juzgues, y
acompaña. Y si eres tú quien lo está pasando mal, pide ayuda. Línea 024 y el teléfono del Área de Prevención del Suicidio de la Asociación La Barandilla: 911 385 385.